IGLESIA CRISTIANA (Phoenix, Arizona)
¿Por qué debemos alabar a Dios?
¿Por qué debemos alabar a Dios?

¿Por qué debemos alabar a Dios?

Salmo 136

   Alabad a Jehová, porque él es bueno, 

    Porque para siempre es su misericordia. 

Hechos importantes de este Salmo:

El salmo antifonal 136 de las Sagradas Escrituras repite la palabra “alabad” (conjugada en el mandato) en 3 ocasiones, en los 3 primeros versículos, y al final del salmo cierra con la misma palabra en el versículo 26. Implicando esto un triple mandato a la alabanza a Dios en el inicio de este salmo y  con un recordatorio al final del mismo.

La palabra “alabad” en su original hebreo es una palabra de agradecimiento que nunca se usa entre hombres y solo se emplea en una actitud de agradecimiento del hombre a Dios por lo que Él hizo.

En cuanto a la expresión “Porque para siempre es su misericordia” se repite 26 veces en este salmo (una vez en cada versículo creando una repetición antifonal) 

Ahora, para una persona no creyente que no ha experimentado un nuevo nacimiento por la gracia de Dios, este salmo le puede parecer repetitivo y sin sentido. Donde innecesariamente se está repitiendo una y otra vez que la misericordia de Dios es para siempre. Pero la Biblia no repite cosas una y otra vez innecesariamente o porque no sepa que decir. En las Sagradas Escrituras encontramos que a veces se hacen repeticiones con el fin de darle énfasis a algo, como cuando en Isaías 6:3 los serafines dicen eternamente a voces “Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.” Haciendo así énfasis en la santidad de Dios.

La repetición enfática en la Biblia tiene como uno de sus propósitos recordarnos a nosotros acerca de la naturaleza y del carácter de nuestro creador, la naturaleza y el carácter de nuestro Señor Jesús. Por lo tanto, no es en vano a veces repetir himnos de adoración y de alabanza a Dios que estén exaltando al Señor, y al mismo tiempo nos estén recordando a nosotros acerca del amor y de la misericordia de nuestro Dios hacia nosotros. Algunas veces repetimos la adoración porque sabemos que es verdad y otra vez repetimos la adoración hasta que sepamos que es verdad.

Al analizar este salmo encontramos que lo podemos dividir en 6 partes:

  1. La primera parte nos llama a que alabemos al único Dios verdadero. 136: 1-3
  1. La segunda parte nos llama a que alabemos a Dios porque Su creación muestra Su misericordia. 136: 4-9
  1. La tercera parte nos llama a que le alabemos porque Él es parte de nuestra historia, es quien nos rescató y es nuestro salvador como lo fue para con el pueblo hebreo en Egipto. 136: 10-15
  1. La cuarta parte nos llama a que le alabemos porque Él nos cuida en los momentos más difíciles de la vida, así como lo hizo con el pueblo hebreo en su paso por el desierto. 136:16-20.
  1. La quinta parte nos llama a que le alabemos porque Él cuidará de nosotros y cumplirá sus promesas eternas en nuestras vidas como lo hizo con el pueblo israelita en la entrada a la tierra prometida. 136:21-25.
  1. La sexta parte nos llama de nuevo a que alabemos al único y verdadero Dios. 136: 26.