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Como santificar nuestra casa

“Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.

Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, y que comáis pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño.

He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre.

Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud.

Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos; no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta.

(Salmo 127:1-5)

HAY HOGARES QUE PARECEN HOTELES. Los integrantes que pertenecen a esos hogares son huéspedes, cada uno vive aislado en su habitación.

¿Cómo es un día en dichos hogares?:

  • 8 Horas de trabajo 6:00 am A 2:00 pm
  • 8 Horas de “diligencias” actividades cotidianas 2:00 pm a 10:00 pm
  • 8 Horas de descanso 10:00 p.m. a 6:00 am

Con este ejemplo, se deja ver que es imposible vigilar y evaluar cómo está la familia. Es muy fácil que los hogares sean contaminados y predominen la opresión, la enfermedad, la infidelidad y la rebeldía.

PARA MANTENER LIMPIOS NUESTROS HOGARES DEBEMOS:

1.SACAR EL PECADO: ¿Cómo están viviendo? Si se llevan vidas disolutas, y se practica abiertamente el pecado de seguro el hogar no prosperara. Debemos estar muy atentos y ver que están “trayendo” nuestros hijos a la casa.

2.ESTABLECER EL ORDEN: El desorden es muestra de rebeldía y la rebeldía es el resultado de no haber enseñado a los hijos respeto y obediencia a las autoridades establecidas. El orden hay que establecerlo en el hogar y corregir desde la niñez. Proverbios 21:18-21

3.CAMBIAR EL VOCABULARIO: Las palabras sucias-obscenas, son maldiciones que se profieren sobre las familias y dan entrada a espíritus que contaminan el hogar. Proverbios 18:20-21 Estamos colocados para bendecir a nuestra familia, no para maldecirla; es hora de cortar las maldiciones.

4.ABANDONE EL OCULTISMO: La brujería y la hechicería son prácticas que traen opresión espiritual, enfermedad y ruina. Deseché los agüeros y confié plenamente en DIOS. Deuteronomio 18:19-21

5.CORTAR CON LOS VICIOS: EL alcohol, las drogas, los juegos de azar, lentamente arruinan los hogares. Gálatas 5:19-21

PASOS PARA SANTIFICAR EL HOGAR

  1. IDENTIFIQUE QUE LO ESTA CONTAMINANDO.
  2. CONFIESELO COMO PECADO, NO COMO DEBILIDAD.
  3. RENUNCIE, NO LO CONTEMPLE MÁS.
  4. TOME AUTORIDAD Y REPRENDA.
  5. ESTABLEZCA EL REINO DE DIOS EN SU CASA

(Pastor Robinson Montoya)

¿Ya aceptaste a Jesús como el Salvador de tu vida?

La Biblia nos dice en el libro de Romanos en el capítulo 3:23-24 que todos los seres humanos estamos condenados a estar separados de la gloria y la presencia de Dios por toda la eternidad a causa de nuestros pecados. Pero Dios, en su amor y misericordia hacia nosotros, nos regaló la salvación eterna gratuitamente, justificandonos mediante la redención que es en Cristo Jesús. Jesús murió por nuestros pecados, derramando su sangre en el madero para pagar por nuestras deudas y resucitó al tercer día dándonos vida eterna. La Biblia nos enseña que la salvación no es por obras humanas, no es a través de una religión o por medio de algo que pueda hacer el hombre. Tan solo podemos ser salvos por la gracia a través de la fe en el sacrificio de Jesucristo. Romanos 10:9-11 nos declara que si confesamos a Jesús con nuestros labios, creyendo en nuestro corazón seremos salvos. Todo aquel que en Él creyere será salvo y no será avergonzado.

Si todavía no has aceptado a Jesús como el Señor y Salvador de tu vida  y ese es tu deseo, puede hacerlo en este momento orando así:

Padre celestial, reconozco y confieso que soy pecador y me arrepiento de todos mis pecados. Te agradezco por amarme así tal cual soy yo; creo en tu hijo Jesús quien murió en la cruz por todos mis pecados y quien resucitó al tercer día para darme vida eterna. Señor Jesús confieso con mis labios y con mi corazón que creo en ti y te acepto como mi Salvador y mi Señor. Haz de mí la persona que tú quieras. Toma control absoluta de todas mis acciones. Gracias por la salvación y la vida eterna que me regalas. En el nombre del Señor Jesús. Amén.

Ahora que has aceptado al Señor Jesús busca una iglesia de sana doctrina donde se predique el evangelio de Jesucristo. Una iglesia sana (No hay iglesia perfecta) donde puedas conocer a Dios más profundamente y vivir en la libertad que te dio Cristo.

Pastor Edisson Otálvaro. 

Iglesia Cristiana la Cosecha, Phoenix, Arizona

lacosechaAZ@gmail.com